la marsellesa himno nacional por winston canahuate

Tuesday, May 30, 2006

la marsellesa himno nacional revolucionario frances por winston canahuate



La Marsellesa himno nacional revolucionario frances
La Marsellesa, originariamente canto de guerra revolucionario e himno a la libertad, se impuso progresivamente como himno nacional. Hoy acompaña la mayoría de las manifestaciones oficiales.



la historia.
En 1792, tras la declaración de guerra del Rey a Austria, un oficial francés en misión en Estrasburgo, Rouget de l’Isle, compone, en la noche del 25 al 26 de abril, en casa de Dietrich, alcalde de la ciudad, un "Canto de guerra para el ejército del Rin".
Dicho canto es adoptado por los federados de Marsella que participan en la insurrección de las Tullerías, el 10 de agosto del mismo año. Su éxito es tal, que se lo declara "canto nacional" el 14 de julio de 1795.
Prohibida durante el Imperio y la Restauración, la Marsellesa es rehabilitada por la revolución de 1830, y Berlioz elabora una orquestación, que dedica a Rouget de l’Isle.
La Tercera República (1879) la proclama himno nacional, y en 1887 el ministerio de Guerra, después de consultar con una comisión, adopta una "versión oficial" de la misma.
Durante la Tercera República, asimismo, los restos de Rouget de l’Isle son trasladados a los Inválidos.
En septiembre de 1944, una circular del ministerio de Educación Nacional recomienda que se cante la Marsellesa en las escuelas "para celebrar nuestra liberación y nuestros mártires".
Las constituciones de 1946 y de 1958 (artículo 2) ratifican su carácter de himno nacional.

el autor.
Portada de una partitura de la Marsellesa. París, Bonoldi, Hacia 1840 Nacido en 1760 en Lons-le-Saunier, Claude-Joseph Rouget de l’Isle es capitán del Cuerpo de Ingenieros, pero su carrera militar es bastante breve. Revolucionario moderado, se salva del Terror gracias al éxito de su canto. Autor de romanzas y de algunas óperas, vive oscuramente durante el Imperio y la Restauración, hasta su muerte en Choisy-le-Roi en 1836.

la musica
autrepart
En pocas semanas, el "Himno de los Marselleses" se difunde en Alsacia en forma manuscrita o impresa, y pronto es publicado por numerosos editores parisienses. El carácter anónimo de las primeras ediciones dio lugar a que se dudara de que Rouget de l’Isle, compositor más bien mediocre, fuera realmente su autor.
No existe una versión única de la Marsellesa: desde el principio, ésta fue puesta en música en diversas formas, con o sin canto. Por eso, al ser declarada himno oficial en 1879 sin que se especificara la versión, podía producirse un gran desorden musical cuando se reunían diferentes formaciones.
La comisión de 1887, compuesta de músicos profesionales, determinó una versión oficial, después de revisar su línea melódica y su armonización.
El Presidente Valéry Giscard d’Estaing quiso volver a una ejecución más cercana a los orígenes de la obra y le impuso un tempo más lento. Actualmente se ejecuta en las ceremonias oficiales una adaptación de la versión de 1887.
Paralelamente, la Marsellesa ha sido adaptada por músicos de variedades y de jazz.

la letra.
Primera estrofa
¡En marcha, hijos de la Patria, ha llegado el día de gloria! Contra nosotros, la tiranía alza su sangriento pendón. (bis) ¿Oís en los campos el bramido de aquellos feroces soldados? ¡Vienen hasta vosotros a degollar a vuestros hijos y vuestras compañeras!
Estribillo
¡A las armas, ciudadanos! ¡Formad vuestros batallones! ¡Marchemos, marchemos! ¡Que una sangre impura inunde nuestros surcos!
2a estrofa
Qué pretende esa horda de esclavos, de traidores, de reyes conjurados? Para quién son esas innobles cadenas, esos grilletes preparados de hace tiempo? (bis)
Para nosotros, franceses ... Ah! Qué ultraje! Qué transportes debe suscitar! A nosotros, se atreven a intentar reducirnos a la antigua servidumbre!
3a
Cómo! ... Cohortes extranjeras harían la ley en nuestros hogares? Cómo! ... Esas falanges mercenarias abatirían a nuestros fieros guerreros?(bis)
Dios santo! Encadenadas por otras manos, nuestras frentes se inclinarían bajo el yugo! Unos déspotas viles serían los dueños de nuestros destinos!
4a
Temblad, tiranos! Y vosotros, pérfidos, oprobio de todos los partidos, temblad! Vuestros planes parricidas recibirán por fin su merecido! (bis)
Todos son soldados para combatiros. Si nuestros jóvenes héroes caen, la tierra produce otros, listos para luchar contra vosotros!
5a
Franceses, asestad vuestros golpes o retenedlos, magnánimos guerreros: perdonad a esas víctimas tristes, que a su pesar se arman contra nosotros. (bis)
Pero no a esos déspotas sanguinarios, esos cómplices de Bouillé, todos esos tigres que, despiadados, desgarran el seno de su madre!
6a
Amor sagrado de la Patria, conduce y sostén nuestros brazos vengadores! Libertad, Libertad amada, combate con tus defensores! (bis)
Que la victoria, a tus voces viriles, acuda bajo nuestras banderas; que tus enemigos, al expirar, vean tu triunfo y nuestra gloria!
7a
Entraremos en el camino cuando nuestros mayores ya no estén aquí; encontraremos sus cenizas y la huella de sus virtudes. (bis)
Menos deseosos de sobrevivirles que de compartir su tumba, tendremos el orgullo sublime de vengarlos o de seguirlos.

El Himno Nacional Francés en su idioma original. Allons enfants de la patrieLe jour de gloire est arrivé!Contre nous de la tyrannieL'étendard sanglant est levé!L'étendard sanglant est levé!Entendez-vous dans les campagnesMugir ces féroces soldats?Ils viennent jusque dans vos brasEcorger nos fils, et nos compagnes,EstribilloAux armes citoyens!Formez vos bataillons!Marchons, marchons,Qu’un sang impur abreuve à nos sillons! Nous entrerons dans la carrièreQuand nos aînés n'y seront plus!Nous y trouverons leur poussièreEt la trace de leurs vertus.Bien moins jaloux de leur cercueil,Nous aurons le sublime orgueilDe les venger ou de les suivre,
El Himno Nacional Francés en español. Marchemos, hijos de la patria, Que ha llegado el día de la gloria El sangriento estandarte de la tiranía Está ya levantado contra nosotros (bis) ¿ No oís bramar por las campiñas A esos feroces soldados? Pues vienen a degollar A nuestros hijos y a nuestras esposas ¡ A las armas, ciudadanos! ¡ Formad vuestros batallones! Marchemos, marchemos, Que una sangre impura Empape nuestros surcos. ¿ Qué pretende esa horda de esclavos, De traidores, de reyes conjurados? ¿ Para quién son esas innobles trabas y esas cadenas Tiempo ha preparadas? (bis) ¡ Para nosotros, franceses ! Oh, qué ultraje ! (bis) ¡ Qué arrebato nos debe excitar! Es a nosotros a quienes pretenden sumir De nuevo en la antigua esclavitud ¡ Y qué ! Sufriremos que esas tropas extranjeras Dicten la ley en nuestros hogares, Y que esas falanges mercenarias Venzan a nuestros valientes guerreros? (bis) ¡ Gran Dios ! Encadenadas nuestras manos, Tendríamos que doblegar las frentes bajo el yugo! Los dueños de nuestro destino No serían más que unos viles déspotas. ¡ Temblad ! tiranos, y también vosotros, pérfidos, Oprobio de todos los partidos! ¡ Temblad ! Vuestros parricidas proyectos Van al fin a recibir su castigo. (bis) Todos son soldados para combatiros. Si perecen nuestros héroes. Francia produce otros nuevos Dispuestos a aniquilaros. ¡ Franceses, como magnánimos guerreros Sufrid o rechazad los golpes ! Perdonad estas pobres víctimas Que contra su voluntad se arman contra nosotros. Pero esos déspotas sanguinarios, Pero esos cómplices de Bouillé, Todos esos tigres que, sin piedad, Desgarran el corazón de su madre ... Nosotros entramos en el camino Cuando ya no existan nuestros mayores ; Allí encontraremos sus cenizas Y la huella de sus virtudes. (bis) No estaremos tan celosos de seguirles Como de participar de su tumba ; ¡ Tendremos el sublime orgullo De vengarles o de seguirles ! ¡ Amor sagrado de la patria, Conduce y sostén nuestros brazos vengadores ! ¡ Libertad, libertad querida, Pelea con tus defensores (bis) ¡ Que la victoria acuda bajo tus banderas Al oír tus varoniles acentos ! ¡ Que tus enemigos moribundos Vean tu triunfo y nuestra gloria !